JOSÉ MARÍA LUQUE MORENO. Pluma, palabra y corazón del Museo Garnelo

Con profundo pesar, el Museo Garnelo y la Asociación de Amigos del Museo Garnelo comunican el fallecimiento de D. José María Luque Moreno, figura insustituible y uno de los grandes pilares en la creación, consolidación y difusión de nuestra institución.

 

Una vida dedicada al magisterio de Garnelo

José María Luque Moreno no fue solo un impulsor, fue el maestro que supo encandilar con la luz de José Santiago Garnelo y Alda, para entregarla a su pueblo y a su provincia. Desde la Asociación de Amigos del Museo, su labor docente fue el motor que transformó una colección de arte en un proyecto cultural vivo y dinámico. Su empeño pedagógico traspasó los muros de las aulas. A través de sus innumerables y brillantes colaboraciones en el Diario Córdoba y Nuestro Ambiente, José María ejerció una labor de alfabetización artística sin precedentes, convirtiendo las páginas del periódico en una extensión de las salas del museo. Gracias a su pluma, el proyecto de Garnelo caló en la conciencia colectiva de toda la provincia, rescatando del olvido la figura del pintor montillano con rigor científico y sensibilidad humanista.

 

Un legado, a la vez que un referente para el futuro

Para el Museo Garnelo, José María fue la brújula intelectual. Su capacidad docente para comunicar permitió que visitantes de todas las edades comprendieran la magnitud universal de Garnelo.

Su legado no solo reside en los archivos y en las hemerotecas, sino en la propia existencia de este museo, que hoy queda huérfano de uno de sus mejores valedores. Su generosidad, su humildad y su inquebrantable compromiso con el patrimonio de Montilla seguirán siendo la guía para quienes formamos parte de esta casa.

Desde la dirección del Museo y la Asociación de Amigos del Museo Garnelo, trasladamos nuestro más sentido pésame a su familia y allegados.

La mejor forma de honrar la memoria de José María Luque Moreno será dar continuidad a su ambicioso proyecto divulgativo. El Museo Garnelo asume el compromiso de mantener vivo el rigor docente y la pasión por el patrimonio que él defendió con determinación en cada una de sus intervenciones y escritos.

Gracias, José María. Seguiremos escribiendo la historia del Museo, sabiendo que tú ya trazaste las líneas maestras.

Descansa en paz.