160 AÑOS DEL NACIMIENTO DE JOSÉ SANTIAGO GARNELO Y ALDA, MAESTRO DEL ARTE QUE MONTILLA CUSTODIA

Este año se cumplen 160 años de su nacimiento en 1866, en la villa valenciana de Enguera, a la que enviamos nuestro abrazo y felicitación por ser la cuna que meció al genio y quien regaló al mundo los primeros destellos de su luz. Este aniversario no es una simple cifra en el calendario, sino una invitación a pararse, mirar de frente a sus cuadros y recordar por qué su legado sigue latiendo con tanta fuerza entre los muros de nuestra casa, el Museo Garnelo de Montilla.

Durante la segunda mitad del pasado siglo, la figura de Garnelo sufrió el injusto peaje del olvido. Los cambios de modas y las corrientes historiográficas cubrieron su arrolladora personalidad con una capa gris de indiferencia. Sin embargo, la justicia del tiempo opera a veces como el taller de un restaurador minucioso: su memoria ha vuelto a rescatarse de la misma forma en que un cuadro oculto emerge, deslumbrante y lleno de matices, tras limpiar los viejos barnices oxidados que lo tapaban. Al retirar el polvo de los años, lo que ha aparecido debajo no es una reliquia del pasado, sino un maestro colosal cuyos valores fueron grabados en el lienzo de la historia con la fuerza de la genialidad. 

Aunque el destino quiso que naciera en la sierra valenciana, el corazón y el arte de Garnelo echaron raíces profundas en la tierra cordobesa de Montilla antes de cumplir dos años de vida. Fue aquí donde se moldeó su sensibilidad y aquí donde descansan sus restos y gran parte de su alma creativa. Celebrar sus 160 años es, en gran medida, celebrar la identidad de un pueblo que supo acoger y potenciar a uno de los pintores más cultos, versátiles y brillantes de su tiempo.

Garnelo no fue un pintor cualquiera; él eligió un camino propio: el de la maestría técnica absoluta puesta al servicio de la emoción y el intelecto. Fue pintor de historia, retratista de la alta sociedad, fresquista magistral y un erudito que llegó a ser subdirector del Museo del Prado y maestro de figuras de la talla de Pablo Picasso. Vivió a caballo entre dos siglos, en una época de cambios vertiginosos donde su academicismo decimonónico empezó a dialogar con las vanguardias, a las que él mismo instruyó.

Quien camina hoy por las salas de la Casa de las Aguas no solo contempla óleo sobre lienzo; contempla la obsesión de un hombre por atrapar la luz. En composiciones como Tarde de toros o Lourdes, o en la intimidad de sus bocetos, se percibe esa pincelada valiente, limpia y vibrante que parece capturar el instante exacto en que la vida sucede.

Esa polifacética personalidad recuperada está resonando hoy con fuerza en todo el país. La Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE) ha declarado este año como el «Año José Garnelo y Alda», un hermosísimo acto de reivindicación promovido por una institución que el propio pintor ayudó a fundar y de la que fue secretario hace más de un siglo.

Bajo la batuta de su actual presidente, José Gabriel Astudillo, y de su secretaria, María Dolores Barreda, la AEPE está devolviendo al primer plano el perfil más intelectual y combativo de Garnelo: aquel que no solo empuñaba el pincel, sino que lideró la revista Por el Arte para defender los derechos de los creadores y salvaguardar el patrimonio nacional.

Dentro de este gran homenaje de ámbito nacional, ha brillado con especial emoción la reciente y exclusiva visita institucional organizada por la asociación al Palacio de la Infanta Isabel de Borbón en Madrid. Un recinto habitualmente cerrado al público donde la delegación pudo admirar, en todo su esplendor, uno de sus murales de historia más imponentes y desconocidos, Proclamación de los Reyes Católicos en Segovia. Desde este museo, contemplamos con orgullo cómo el nombre de Garnelo vuelve a escribirse con mayúsculas en las altas instituciones del país.

Visita de la AEPE al Palacio de la Infanta Isabel de Borbón

A menudo se piensa en los museos como templos del pasado, lugares donde el tiempo se congela. Pero en el Museo Garnelo preferimos pensar que cada vez que un visitante se detiene interpelado por la fuerza de uno de sus retratos, o se maravilla con la grandiosidad de sus escenas históricas, Garnelo vuelve a pintar.

Invitamos a todos los montillanos, cordobeses y amantes del arte a cruzar las puertas del museo en este año tan especial. A no conformarse con las pantallas y a venir a respirar el óleo, a buscar los detalles ocultos en sus pinceladas y a entrar en el juego cómplice en el que las miradas de sus retratos cobran vida y persiguen discretamente los pasos del visitante. Porque 160 años después, su luz —limpia ya de barnices— sigue intacta.

 

                                                                                 F. R.

DOS OBRAS DE GARNELO ANALIZADAS EN LA REVISTA «ATRIO». «La imagen de la niña en la pintura española del período de entre siglos XIX-XX: modelo de feminidad católica», de la doctora Yolanda V. Olmedo Sánchez

La prestigiosa revista científica Atrio (Revista de Historia del Arte), editada por la Universidad Pablo de Olavide, ha publicado recientemente su número 32 (2026).

En este último ejemplar destaca un brillante trabajo de investigación de la Dra. Yolanda Victoria Olmedo Sánchez: «La imagen de la niña en la pintura española del período de entre siglos XIX-XX modelo de feminidad católica». El artículo profundiza en cómo las artes plásticas de la época reflejaron y moldearon el rol social y espiritual de la infancia femenina bajo los cánones de la época. La autora incluye y analiza minuciosamente dos destacadas obras de José Garnelo que sirven como magníficos ejemplos del virtuosismo compositivo y la sensibilidad con la que el maestro montillano abordó estas temáticas.

 

Sacristía de La Encarnación (Museo Garnelo) y Domingo de Ramos (RABASF)

La inclusión de estas obras en la investigación académica pone de manifiesto, una vez más, la vigencia y la profundidad de la producción de Garnelo. Su magisterio técnico y su agudeza para plasmar la psicología de los personajes singulares de su tiempo continúan siendo objeto de análisis preferente en la historiografía artística contemporánea.

Sacristía de La Encarnación (Museo Garnelo)
Domingo de Ramos (RABASF)
Domingo de Ramos (R.A.B.A. de San Fernando)

Desde el Museo Garnelo felicitamos a la Dra. Yolanda Victoria Olmedo Sánchez por este excelente trabajo de investigación y agradecemos que haya contado con la obra de nuestro pintor para enriquecer su estudio.

Pueden consultar el artículo completo (pág. 235) y el resto de este número de la revista a través de este enlace oficial

 

                                                                                 F. R.

 

HACE VEINTE AÑOS…

Hace veinte años…

Aunque el viejo tango dice que “veinte años no es nada”, no es así en todos los casos. A veces, veinte años es toda una vida, o un recorrido, con sus altibajos, con las metas conseguidas y las aún por alcanzar. El Museo Garnelo cumplió ayer veinte años; se inauguró el 16 de junio de 2006, un caluroso día de aquel incipiente verano, despues de varios años de obras de reforma en la Casa de las Aguas. Fue una jornada de emociones y alegría, la culminación de un proyecto que comenzaba con el milenio, aunque la intrahistoria del Museo se remontaba mucho antes, a los años ochenta en los que nació la idea de crear una institución que conservase la obra de José Garnelo. Manuel Cabello de Alba Moyano, que aprendió de su abuelo, D. Enrique Moyano el arte de educar la mirada, a través de las obras de Garnelo, imaginó un día el museo que ahora todos contemplamos y admiramos. Fue una larga espera, una espera activa, trabajando, investigando, recopilando noticias, inventarios, ayudado por Fidel Romero, personaje fundamental en estos años de formación.

Después vendría la ocasión propicia, el momento adecuado para que el proyecto fructificase. Manuel proponía que fuese un proyecto de consenso, que ningún grupo político pudiese protagonizar algo que, en realidad, debía pertenecer a todos. Con el tiempo, quedó demostrado cuánta razón tenía, que para que un proyecto dure necesita una base consistente, firme, un acuerdo pleno que permita estar a salvo de veleidades de cualquier signo.

Han pasado veinte años y el Museo Garnelo tiene lo que podríamos decir una vida, un pasado, una trayectoria con hitos importantes (su relación con los Museos de Bellas Artes, sus amistosos lazos con el Museo del Prado y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, su presencia en exposicionales nacionales e internacionales) y también tiene unas carencias que es preciso resolver. Como en este escrito no se trata de hacer balance sino de recordar, con emoción, una feliz efeméride no vamos a hacer recuento de metas conseguidas y de perentorias necesidades. Pero esta veintena de años tienen que hacernos reflexionar sobre el futuro. Un museo no es —o no debe ser— una mera exhibición de obras de arte, anclado en un pasado glorioso. Un museo es un ente vivo, activo, dinámico. Necesita conservación, investigación, difusión y, desde luego, dirección. Quizá sea este un buen momento para plantearse todos esos retos y encarar con esperanza, con entusiasmo los próximos veinte años.

                        José Antonio Cerezo. Director Honorario del Museo Garnelo.

JOSÉ RAMÓN GARNELO Y GONZÁLVEZ. El ADN del arte: La herencia de José Garnelo y Alda en la revista EnRed@2.0

La revista digital EnRed@2.0,  editada por el Instituto Andaluz de Administración Pública (IAAP), es un consolidado espacio de encuentro y gestión del conocimiento en Andalucía que, además de abordar la actualidad técnica y administrativa, abre sus páginas a la cultura, el patrimonio y la historia de nuestra tierra.

En su última edición, la revista ha publicado un excepcional y detallado artículo dedicado en exclusiva a la figura de José Ramón Garnelo y Gonzálvez, padre de nuestro querido y universal pintor José Garnelo y Alda.

Revista digital EnRed@2.0

A menudo, la historia recuerda con justicia al genio que firma el lienzo, pero tiende a dejar en la penumbra el mapa genético y cultural de quienes encendieron su primera curiosidad. José Ramón Garnelo y Gonzálvez fue mucho más que el progenitor del pintor; fue un destacado médico, un humanista de profunda sensibilidad y un hombre de letras que convirtió el hogar familiar en un verdadero foco de conocimiento. Su amor por el saber, la ciencia y las artes fue, sin duda, el caldo de cultivo idóneo y el código genético cultural para que el talento de José Garnelo —y el de sus hermanos— floreciera con tanta fuerza en la Montilla de la época.

Este  artículo nos propone un viaje en el tiempo para rescatar su biografía, sus inquietudes y la profunda huella que dejó en su entorno. Para el Museo Garnelo, esta publicación en EnRed@2.0 no solo representa un acto de estricta justicia histórica, sino también una ventana abierta para que nuestros visitantes y amigos comprendan mejor el universo personal, los valores y el linaje afectivo del pintor.

Desde el Museo Garnelo queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todo el equipo editorial de la revista EnRed@2.0. Gracias por vuestro rigor, por poner el foco en una figura tan clave como olvidada de nuestra historia local y por contribuir, de manera tan generosa, a la divulgación del patrimonio cultural que nos une.

Os invitamos a todos a sumergiros en esta lectura imprescindible que conecta la herencia familiar con la universalidad de nuestra colección.

Accede aquí al artículo completo en la revista EnRed@2.0

EL LEGADO DE JOSÉ GARNELO BRILLA EN EL PALACIO DE LA INFANTA ISABEL. Nuestro sincero agradecimiento a la Asociación Española de Pintores y Escultores

Con motivo de la conmemoración del 160 aniversario del nacimiento de José Garnelo y Alda, el pasado viernes veintidós de mayo, la Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE) convirtió a Garnelo en gran protagonista, gracias a la exclusiva visita institucional organizada por la Asociación al Palacio de la Infanta Isabel de Borbón («La Chata»), actual sede del Mando Aéreo del Ejército del Aire y del Espacio en Madrid.

La delegación de la AEPE pudo admirar en todo su esplendor una de las obras de gran formato más imponentes y cargadas de simbolismo histórico de Garnelo: el impresionante mural que retrata la Proclamación de los Reyes Católicos en Segovia. Esta pieza, que custodia el palacio con celo y orgullo, no solo demuestra la maestría técnica y compositiva de Garnelo en la pintura de historia, sino también la profunda vinculación del pintor con las altas instituciones de la época, que es crónica viva de nuestra identidad como museo. El mural de la Proclamación de los Reyes Católicos no es solo un tesoro artístico entre las paredes del Palacio de la Infanta Isabel; es el fiel reflejo de una época dorada de nuestra pintura en la que José Garnelo y Alda se consagró como un maestro indiscutible del tiempo y de la historia.

Desde el Museo Garnelo, queremos expresar nuestra más profunda y sincera gratitud a María Dolores Barreda, secretaria de la AEPE, que ha hecho posible tanto el éxito de esta visita como la impecable difusión de su crónica. Al tratarse de una sede militar estratégica del Ejército, el Palacio de la Infanta Isabel es un recinto blindado al público general, estrictamente hermético y sujeto a rigurosos protocolos de seguridad nacional. El empeño personal, la tenacidad y el intachable prestigio institucional de María Dolores han sido las llaves maestras para abrir un espacio tan reservado.

Nuestra mayor gratitud también para José Gabriel Astudillo (director de la Asociación),  por su extraordinaria labor y su firme compromiso en la defensa de la memoria de todos aquellos pintores que, con su arte, su esfuerzo y su entrega, lucharon incansablemente por la fundación, prestigio y pervivencia de la Asociación. Astudillo ha logrado conectar el alma de las Bellas Artes con el corazón de las instituciones actuales. Su empeño no solo abre puertas físicas, sino que devuelve a la pintura histórica el lugar de honor que merece en la sociedad actual.

 

Puentes institucionales y colaboración futura

Con motivo de tan señalada y exclusiva ocasión, la AEPE tuvo la enorme delicadeza de invitar a una representación de nuestro Museo, y a la Alcaldía de Montilla, a incorporarse y formar parte de esta comitiva en la capital. Si bien en esta oportunidad no fue posible coordinar la presencia física de la delegación local, debido a la complejidad de las agendas oficiales de esos días, desde el Consistorio y la dirección del Museo queremos trasladar el más afectuoso de los saludos, ensalzando la generosidad de la Asociación por hacernos partícipes de su actividad y manifestando el deseo de seguir estrechando lazos en próximas iniciativas conjuntas.

JOSÉ MARÍA LUQUE MORENO. Pluma, palabra y corazón del Museo Garnelo

Con profundo pesar, el Museo Garnelo y la Asociación de Amigos del Museo Garnelo comunican el fallecimiento de D. José María Luque Moreno, figura insustituible y uno de los grandes pilares en la creación, consolidación y difusión de nuestra institución.

 

Una vida dedicada al magisterio de Garnelo

José María Luque Moreno no fue solo un impulsor, fue el maestro que supo encandilar con la luz de José Santiago Garnelo y Alda, para entregarla a su pueblo y a su provincia. Desde la Asociación de Amigos del Museo, su labor docente fue el motor que transformó una colección de arte en un proyecto cultural vivo y dinámico. Su empeño pedagógico traspasó los muros de las aulas. A través de sus innumerables y brillantes colaboraciones en el Diario Córdoba y Nuestro Ambiente, José María ejerció una labor de alfabetización artística sin precedentes, convirtiendo las páginas del periódico en una extensión de las salas del museo. Gracias a su pluma, el proyecto de Garnelo caló en la conciencia colectiva de toda la provincia, rescatando del olvido la figura del pintor montillano con rigor científico y sensibilidad humanista.

 

Un legado, a la vez que un referente para el futuro

Para el Museo Garnelo, José María fue la brújula intelectual. Su capacidad docente para comunicar permitió que visitantes de todas las edades comprendieran la magnitud universal de Garnelo.

Su legado no solo reside en los archivos y en las hemerotecas, sino en la propia existencia de este museo, que hoy queda huérfano de uno de sus mejores valedores. Su generosidad, su humildad y su inquebrantable compromiso con el patrimonio de Montilla seguirán siendo la guía para quienes formamos parte de esta casa.

Desde la dirección del Museo y la Asociación de Amigos del Museo Garnelo, trasladamos nuestro más sentido pésame a su familia y allegados.

La mejor forma de honrar la memoria de José María Luque Moreno será dar continuidad a su ambicioso proyecto divulgativo. El Museo Garnelo asume el compromiso de mantener vivo el rigor docente y la pasión por el patrimonio que él defendió con determinación en cada una de sus intervenciones y escritos.

Gracias, José María. Seguiremos escribiendo la historia del Museo, sabiendo que tú ya trazaste las líneas maestras.

Descansa en paz.

EL COMPROMISO VIVO DE LA «ASOCIACIÓN DE PINTORES Y ESCULTORES» CON GARNELO

Desde el Museo Garnelo, queremos hacer público nuestro más sincero agradecimiento a la Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE). El hecho de que hayan dedicado este año, 2026, a conmemorar el 160 aniversario del nacimiento de José Santiago Garnelo y Alda es una muestra de vitalidad y del respeto que esta casa profesa por sus grandes maestros. Son habituales las publicaciones de la Asociación que devuelven al primer plano cultural a creadores cuya técnica y pensamiento fueron fundamentales para el arte español, en un reconocible acto de justicia histórica.

A menudo, el tiempo tiende a desdibujar el legado de los artistas, pero la AEPE ha demostrado ser un custodio excepcional. Queremos resaltar el mérito actual de la Asociación en un mundo artístico cada vez más fragmentado; su capacidad para mantener cohesionado el colectivo de creadores y su empeño en la divulgación cultural son admirables.

En especial, va nuestro reconocimiento a María Dolores Barreda, autora de la publicación que enlazamos, quien ocupa en la institución el cargo de secretaria, homólogo al de Garnelo hace más de un siglo. Agradecemos su sensibilidad histórica, al no olvidar que el maestro fue motor intelectual de la asociación y el alma de la emblemática revista Por el Arte, fundada por él en 1913.

Garnelo, que llegó a ser Subdirector del Museo del Prado y un académico de enorme prestigio, entendió que el arte no solo debía crearse, sino también pensarse y difundirse. Con ese espíritu, bajo el amparo de la AEPE, fundó y dirigió la revista Por el Arte. Esta publicación ya no era un simple boletín, se convirtió en la voz de la modernidad técnica y el rigor crítico de la época. A través de sus páginas, Garnelo dignificó la profesión, luchó por los derechos de los artistas y la protección del patrimonio español, publicó estudios técnicos y estéticos que servían de guía tanto para maestros como para discípulos, creando un espacio de debate donde la pintura y la escultura dialogaban en igualdad de condiciones.

Cuando la AEPE dedica este 2026 a conmemorar su 160 aniversario, no solo celebra al pintor de la luz y la historia, sino al intelectual comprometido que puso su pluma, y capacidad organizativa, al servicio de sus compañeros y del patrimonio artístico español.

Gracias, AEPE, por vuestra pasión, por vuestro trabajo diario en favor del arte español y por seguir considerando a Garnelo uno de vuestros más insignes referentes. Es un honor caminar junto a vosotros en este 2026, en el que se cumplen 20 años de la apertura del Museo Garnelo.

 

                                    F. R.

Una mirada al «Vesubio», de José Galisteo Martínez, en DESCUBRIR EL ARTE

Desde el Museo Garnelo de Montilla, queremos manifestar nuestra más profunda gratitud por la reciente publicación de un magnífico artículo dedicado a la obra «Vesubio», de José Garnelo y Alda, en la revista DESCUBRIR EL ARTE.

La revista de arte, líder en el sector, dedica su sección «MI OBRA FAVORITA» a esta tabla de Garnelo, con el siguiente texto extraído de su sumario:

MI OBRA FAVORITA: El instante eterno del Vesubio. Garnelo encierra en esta tabla un latido que hermana la fragilidad del momento con la eternidad de la memoria y revela a un pintor universal, a la altura de los mejores paisajistas europeos. José Galisteo Martínez.

Galisteo, historiador del Arte, logra revelar cómo Garnelo se erige en un pintor universal, demostrando ser capaz de «dialogar con las corrientes más modernas de su tiempo». Galisteo ha sabido dotar a su pluma de las bondades del pincel garneliano; luminosidad, rigurosidad y vitalidad que, no solo analizan la obra en cuestión, sino que nos ofrecen una ventana privilegiada a la conmovedora maestría de Garnelo, permitiendo que la pieza resuene con una nueva y emocionante claridad para el espectador contemporáneo.

José Galisteo Martínez Historiador del Arte

Gracias a su destreza narrativa y su conocimiento, el autor logra que la belleza de la pintura trascienda la «quietud» de la tabla, ofreciendo al lector una conexión íntima con el espíritu creativo de Garnelo. Su labor es un tributo elocuente al legado imperecedero del maestro.

En el Museo Garnelo quedamos agradecidos a DESCUBRIR EL ARTE por abrir sus páginas para acoger tan valiosa reflexión y, fundamentalmente, a José Galisteo Martínez por su excepcional contribución, que enriquece la comprensión de nuestro legado artístico.

Invitamos a todos nuestros visitantes y seguidores a adquirir la revista para sumergirse por completo en el excelente análisis de Galisteo y, por supuesto, a visitar el Museo Garnelo para contemplar la obra «Vesubio» personalmente; junto a todas esas otras que el autor define como «tablas íntimas», en las que «la fugacidad de la mirada se transforma en quietud estética».

 

       F. R.

Conferencia íntegra. «LA LABOR DE MECENAZGO DE JOSÉ GARNELO Y ALDA». Donación de «Recuerdo de los olivares de Montilla». Vídeo del acto

El pasado 18 de septiembre, el Museo Garnelo celebró una presentación pública especial para dar la bienvenida a una nueva joya, con sabor a Montilla, que enriquece nuestra colección: «Recuerdo de los Olivares de Montilla». Esta hermosa tablita, fechada en 1916, representa un pormenor del famoso lienzo garneliano, «Milagro en el barrio de Tenerías», que se encuentra en la Parroquia de Santiago.

La obra transmite un recuerdo lírico y evocador de los paisajes de Montilla, reflejando la nostalgia del artista. Su estilo es el mismo que el del conjunto de pequeñas tablas que se exponen en la sala dedicada a la “pintura intimista”; pincelada suelta, rápida y pastosa, que les confiere frescura y vitalidad. Verdaderas notas de color que representan la faceta más íntima y lírica de sus paisajes.

La tabla ingresa al museo gracias a la generosidad de la familia Ros Acevedo. Doña Beatriz Ros Acevedo realizó la donación en nombre de su familia, tras contactar con el museo por iniciativa propia. Desde aquí, les reiteramos nuestro profundo agradecimiento por este gesto.

 

La faceta desconocida de Garnelo: el mecenazgo

El acto de presentación fue el marco para la conferencia de nuestro Director Honorario, José Antonio Cerezo Aranda; «La labor de mecenazgo de José Garnelo y Alda». Se trata de un tema interesante y poco conocido dentro de la extensa obra del pintor montillano.

Durante la charla se abordó la faceta de Garnelo como un hombre generoso que hizo importantes donaciones a diversas instituciones culturales españolas, como el Instituto de Valencia de Don Juan, el Museo de Bellas Artes de Valencia y el Museo Fortuny de Reus. Se destacó también su donación a la Parroquia de Santiago de Montilla, para la que compuso el gran lienzo «Milagro en el barrio de Tenerías», en 1910, y el conjunto del Apostolado en 1934.

Garnelo fue incluso un «adelantado a su época» en el micromecenazgo (o crowdfunding), al impulsar, en 1913, una suscripción popular para que «La Adoración de los Reyes», de Hugo van der Goes, no saliera de España y tuviera como destino final el Museo del Prado, aunque la iniciativa finalmente fracasó.

 

El futuro del Museo y el llamamiento a la generosidad

Finalmente, José Antonio Cerezo recordó que la existencia del Museo Garnelo se debe a la labor de mecenazgo ejercida sobre la obra de José Garnelo, que comenzó con la materialización del sueño de nuestro mecenas y alma mater, Manuel Cabello de Alba Moyano.

“Son los donantes y cedentes quienes renuncian a su disfrute privado para compartir estas creaciones con la sociedad”.

Aprovechando que en 2026 cumpliremos veinte años desde la inauguración del museo, renovamos la petición que nuestro Director Honorario realizó al finalizar la conferencia:

«… el que tenga y pueda que done obra, que nos ayude a engrandecer este museo que hoy es honra y orgullo de Montilla».